Índice de contenidos
- Qué significa de verdad migrar una web
- Por qué se pierde posicionamiento al migrar
- Lo que te juegas: el coste real para el despacho
- Los errores que más vemos en migraciones de despachos
- Cómo migrar sin perder SEO, paso a paso
- Qué cambia, qué riesgo tiene y cómo se protege
- Cómo lo hacemos en Websparaabogados
- Preguntas frecuentes
Un despacho por fin se decide a renovar su web. La antigua llevaba años anticuada, así que el encargo tiene sentido. Diseño nuevo, fotos cuidadas, todo más rápido. Y tres semanas después de publicarla, el teléfono deja de sonar. Las llamadas de clientes que llegaban por Google se han esfumado. ¿El motivo? Nadie pensó en cómo migrar la web sin perder posicionamiento, y la página que antes salía la primera en «abogado laboralista + ciudad» ahora aparece en la cuarta. Esto pasa más de lo que parece, y casi siempre se podía haber evitado. Te contamos cómo.
Qué significa de verdad migrar una web
Mucha gente cree que migrar es «cambiar el diseño». En realidad, una migración es cualquier cambio que altera cómo el buscador ve y entiende tu sitio. Y hay varios tipos, con riesgos muy distintos:
- Rediseño sobre el mismo dominio. Misma dirección, nueva apariencia. El más habitual en despachos. Parece inofensivo y es donde más SEO se pierde por descuido.
- Cambio de dominio. Pasas de un
.coma un.es, o unificas dos webs. Aquí Google sí necesita que le avises formalmente. - Cambio de gestor (CMS). El clásico salto desde un constructor cerrado o una web a medida antigua hacia WordPress. Cambian las URLs, la estructura interna, todo.
- Paso de HTTP a HTTPS. Si tu web aún no lleva candado, esto también es una migración técnica.
Cada caso se gestiona de forma diferente. Meterlos a todos en el mismo saco es el primer error. Antes de tocar nada conviene tener claro, además, qué no puede faltar en la web de un despacho para no perder por el camino páginas que sí estaban trabajando por ti.
Por qué se pierde posicionamiento al migrar
El posicionamiento que tiene tu web no está «en el diseño». Está repartido en cosas concretas: las direcciones (URLs) de cada página, los textos que el buscador ha indexado, los enlaces que apuntan a ti desde otros sitios y la confianza acumulada con el tiempo.
Cuando migras sin método, rompes esos hilos. Si la página /derecho-laboral pasa a llamarse /areas/laboral y nadie le dice a Google que es la misma, encuentra un callejón sin salida (un error 404) donde antes había una página que posicionaba. La autoridad que esa URL había ganado se evapora. Multiplica eso por cada página de áreas de práctica, cada artículo del blog, cada landing, y entiendes por qué un despacho puede desplomarse en buscadores de un día para otro.
No es magia negra. Es fontanería: cuando cortas una tubería sin reconectarla, deja de llegar el agua.



